Para comprender el potencial de los expositores publicitarios, piensa en tu propia experiencia como consumidor. ¿No crees que un expositor bien diseñado y posicionado tiene la capacidad de convertir a un producto en irresistible? Aunque vivimos en plena era del marketing digital, lo cierto es que la publicidad en el punto de venta (PLV) condiciona y determina muchas de nuestras decisiones.
Los artículos exhibidos en los expositores o displays publicitarios no son solo objetos a la venta. También transmiten un mensaje al comprador y forman parte de una articulada estrategia de comunicación.
Función de los expositores
Los expositores suelen ocupar una posición central en tiendas, ferias o eventos. Por lo general, constan de estantes o baldas sobre los que se muestra el artículo que se desea promocionar. Asimismo, se utilizan a menudo para poner a disposición de los clientes folletos, catálogos o revistas. Están decorados con elementos identificativos de la empresa o del producto de referencia, como el logo, el eslogan o imágenes.
El impacto visual de un artículo es uno de los factores que más tiene en cuenta la PVL. Presentarlo de una manera atractiva y captar la atención del cliente en unos pocos segundos provoca con frecuencia la llamada compra por impulso. Los expositores publicitarios juegan un papel fundamental en este proceso.
Además de generar una respuesta positiva inmediata por parte del consumidor, los displays publicitarios contribuyen a dar visibilidad a una compañía y a lograr objetivos a medio y largo plazo. Son una óptima herramienta comunicativa para crear identidad y experiencia de marca y para fidelizar al cliente.
Si consigues que un potencial comprador interactúe con tu producto y le ofreces la posibilidad de “vivir la marca”, es más que probable que se decante por tu propuesta. Por supuesto, un diseño original y creativo que permanezca en la memoria del usuario maximiza los beneficios de un expositor.
Tipos de expositores
Cuando se planifica una campaña de promoción de un artículo, aspectos como el tipo de expositor que vamos a utilizar deben formar parte de nuestra estrategia. Elegir el display publicitario que mejor se adapte al producto implica tomar muchas decisiones. Por ejemplo, si deseas promocionar uno nuevo, te conviene un expositor temporal, diseñado a medida y visualmente impactante.
Si, por el contrario, quieres un expositor permanente para tu punto de venta, lo más recomendable sería apostar por materiales resistentes de alta calidad.
Los expositores pueden clasificarse en función de diferentes factores. Vamos a centrarnos en los materiales y en su ubicación en el punto de venta. Según el tipo de material con el que está fabricado, un expositor puede ser:
- De cartón: Muy común en campañas publicitarias de corta duración. Es versátil, ligero, fácil de transportar y sostenible.
- De metacrilato: Aconsejable para quienes necesitan un display permanente. Se adapta a todo tipo de espacios y formas.
- De metal: Aunque su uso fue habitual en el pasado, hoy se emplea solo para algunos productos específicos (herramientas, bricolaje) o combinado con otros elementos.
- Combinado: Alterna diferentes componentes. La combinación más frecuente es la de cartón y metacrilato.
Si atendemos a su ubicación, los tipos de expositor más frecuentes son los siguientes:
- De pared: Formato adecuado para presentar catálogos o folletos.
- De pie: Suelen ser altos, llamativos y se colocan en el suelo.
- De sobremesa: Se colocan sobre el mostrador para exhibir productos pequeños que, de otra manera, podrían pasar desapercibidos.
Si deseas conocer muchos más detalles sobre los expositores publicitarios, explora nuestra página web o contacta con nosotros. En Aries, te ayudamos a implementar una estrategia de comunicación visual exitosa. Somos especialistas en diseño gráfico y web. Cuenta con nuestra profesionalidad y experiencia para lanzar tus campañas promocionales y para optimizar tu marca.

