Grupos de clientes entrando y saliendo de una tienda, situación que debe registrar un contador de personas retail

¿Qué debes mirar antes de comprar un contador de personas retail?

Saber cuántas personas entran en una tienda parece un dato sencillo, pero puede decir bastante sobre lo que está ocurriendo dentro del negocio.

Un contador de personas retail permite medir el tráfico de un establecimiento y cruzarlo después con ventas, horarios o campañas. El problema es que no todos los sistemas cuentan igual ni sirven para lo mismo.

En este artículo veremos cómo funcionan, qué errores pueden alterar los resultados y qué hay que tener en cuenta antes de elegir uno.

¿Qué es un contador de personas retail y qué mide realmente?

Un contador de personas es un sensor que registra cuántas personas atraviesan una determinada zona, normalmente la entrada y salida de una tienda.

A partir de ese dato se puede conocer la afluencia por horas o días, detectar momentos punta y comparar el tráfico con las ventas. Aún así, número de entradas y número de compradores potenciales no siempre son exactamente lo mismo.

Si una pareja entra junta y realiza una única compra, el sistema puede registrar dos visitantes aunque exista una sola decisión de compra. Lo mismo ocurre con familias o grupos. Algunos equipos más avanzados son capaces de detectar estos grupos para analizar el tráfico de una forma más realista.

Tampoco hay que confundir entradas con visitantes únicos. Una persona puede salir de la tienda y volver a entrar unos minutos después, generando un nuevo registro.

Clientes recorriendo una tienda y observando productos para analizar el tráfico en retail

¿Cómo funciona?

Hay diferentes tecnologías y no todas ofrecen el mismo nivel de información.

Los sistemas más sencillos utilizan sensores infrarrojos que detectan cuándo alguien atraviesa una línea. Son económicos, aunque tienen más dificultades cuando varias personas entran juntas.

Las cámaras 2D reconocen personas mediante software, mientras que los sistemas 3D o Time of Flight (ToF) también calculan la profundidad. Gracias a ello pueden separar mejor a varias personas que cruzan al mismo tiempo.

El radar ofrece otra alternativa porque detecta presencia y movimiento sin captar imágenes convencionales.

La elección depende sobre todo del uso que se vaya a dar a los datos. Para conocer aproximadamente el tráfico diario basta un sistema sencillo. Si se quiere calcular la conversión, comparar tiendas o medir el resultado de una campaña, la precisión cobra mucha más importancia.

¿Qué hace que el conteo de personas sea incorrecto?

Hay errores que no dependen tanto del contador como de lo que ocurre alrededor de la entrada.

  • Un expositor demasiado cerca de la puerta. Si los clientes se paran, rodean el mueble o vuelven atrás para mirar un producto, generan varios cruces. Lo mejor es dejar la zona de conteo despejada y colocar los expositores de suelo unos metros más dentro.
  • La propia puerta puede contar como una persona. Las puertas abatibles generan movimiento dentro del campo del sensor y pueden provocar falsos registros. Se evita alejando el contador de su recorrido.
  • Un empleado recibiendo clientes altera más el dato que los propios clientes. Si abre la puerta o cruza constantemente, suma movimientos durante todo el día. Se pueden utilizar etiquetas para empleados y mover el punto de conteo más hacia el interior.
  • Las escaleras y rampas dan problemas a algunos sistemas 3D. Como la altura aparente de una persona cambia mientras sube o baja, el sensor puede perder el seguimiento. La solución es contar en una zona de suelo plano antes o después de la pendiente.
  • Familias que caminan muy juntas pueden aparecer como una sola persona. Ocurre especialmente con niños cogidos de la mano o en brazos. Si este tráfico es habitual, conviene utilizar sensores 3D o ToF capaces de separar mejor varias siluetas.
Clienta observando un producto en un expositor para analizar la atención que genera la PLV

¿Para qué sirve realmente contar personas en una tienda?

Saber que han entrado 800 personas aporta poco por sí solo. El valor aparece cuando ese dato permite entender por qué se vende más o menos.

Separar un problema de tráfico de uno de conversión

Una caída de ventas suele tener dos explicaciones distintas. O entra menos gente o entra la misma cantidad de personas y compra menos.

El contador ayuda a distinguir ambas situaciones. Si cae el tráfico, habrá que trabajar la captación. Si las visitas se mantienen pero baja la conversión, el problema está dentro de la tienda.

Saber si el escaparate consigue hacer entrar

Algunos sistemas también cuentan las personas que pasan frente al establecimiento. Comparar ese dato con las entradas permite calcular qué porcentaje consigue atraer la tienda.

Así se puede medir mejor si un cambio de escaparate o una promoción exterior, en lugar de valorar su resultado solo por las ventas finales.

Detectar zonas que generan interés

Dentro del establecimiento se puede medir cuántas personas llegan a cada zona y cuánto tiempo permanecen allí. Esto ayuda a entender mejor el recorrido del cliente en tienda y a detectar espacios que reciben mucho tráfico pero poca atención.

Además, más tiempo en una zona no siempre es algo positivo. Podría significar interés, pero también una cola o dificultad para encontrar un producto.

Mapa de calor sobre el recorrido de clientes para analizar la afluencia y las zonas de interés en una tienda

Comprobar si la PLV está realmente bien colocada

El conteo por zonas permite saber cuántas personas pasan junto a un expositor, cuántas se detienen y si después aumentan las ventas de ese producto.

Esto también permite detectar ubicaciones engañosas. Los primeros metros tras la entrada suelen funcionar como una zona de adaptación en la que el cliente todavía se está orientando. Por eso, al medir una acción de PLV interesa conocer cuántas personas pasan, cuántas se detienen y qué ocurre después, no limitarse a contar visitas.

También hay que tener en cuenta que la entrada y la compra no ocurren al mismo tiempo. En tiendas donde las visitas son largas, comparar tráfico y ventas en intervalos demasiado pequeños podría atribuir una compra a la franja equivocada.

Cómo aprovechar los datos de afluencia en retail

El contador es solo el punto de partida. El verdadero valor aparece cuando los datos de tráfico ayudan a decidir qué cambiar dentro de la tienda y dónde hacerlo.

También sirven para comprobar si una nueva distribución, un expositor o una acción de PLV tecnológico está consiguiendo atraer más atención hacia una zona concreta.

En Aries diseñamos y producimos PLV, expositores y soluciones para el punto de venta teniendo en cuenta el espacio, el producto y el objetivo de cada campaña. Así, los datos no se quedan solo en una gráfica, sino que ayudan a tomar decisiones acertadas antes de llevar cualquier cambio a producción.

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