Con la subida de las temperaturas, el buen tiempo y la proximidad del verano, mantener la productividad es complicado. Cualquier persona que diga lo contrario, está mintiendo.
 
Pero mantener el ritmo además de necesario, es muy satisfactorio. Por eso, hemos invertido uno de nuestros post para detallar nuestros hábitos top para la productividad.

Estos son nuestros 16 hábitos recomendados para mantener la productividad:
  1. Establece una rutina y cíñete a ella
  2. Céntrate («focus»)
  3. Escríbelo
  4. Sé minimalista
  5. Crea un sistema de anotaciones
  6. Limita tus decisiones
  7. Reconoce tus hábitos de estrés
  8. Descansa
  9. Crea un diario de ideas
  10. Adopta una mentalidad de aprendizaje
  11. Desconecta
  12. Lee
  13. Pide ayuda
  14. Encuentra tiempo para la diversión
  15. Trabaja en algo que te guste
  16. Deja de hablar y actúa
Adentrémonos y exploremos cómo estos hábitos pueden ayudar.
 
1. Establece una rutina y cíñete a ella
 

¿Cuál es tu rutina cuando te levantas? Normalmente las personas tienden a hacer lo mismo cada mañana, pero en ocasiones no. Desde aquí recomendamos crear una rutina y seguirla.

Por ejemplo:
1. Hacer ejercicio
2. Ducharse
3. Vestirse
4. Desayunar
5. Preparar el almuerzo
6. Revisar la agenda del día
 
Sea cual sea la tuya, cíñete. El 84% de los usuarios de dispositivos móviles revisan una aplicación antes siquiera de salir de la cama.
 
Levantarse de la cama no es fácil, esto se suele dar a causa de la falta de sueño. Aunque como habrás visto, esto es uno de nuestros hábitos.
 
Establecer una rutina hace que levantarse de la cama sea más fácil. Gracias a este proceso, tu cuerpo y tu mente sabrás automáticamente que hacer.
 
Además, esta rutina marca la pauta para tu día. Así que es muy importante que incorpores algo que te genere sentimiento de logro y algo que te haga feliz.
 
Normalmente las rutinas de la mayoría están cargadas de estrés y mucha prisa para salir de la casa. ¿Quieres que el resto de tu día continúe así?
 
Tu sentimiento de logro puede generarse al hacer la cama o realizar 10 flexiones. Salir con los platos fregados o llevar un almuerzo delicioso preparado.
 
Aquello que te haga feliz puede ser, por ejemplo, leer el periódico mientras tomas el café o meditar 10 minutos.
 
Para la mayoría, revisar los correos electrónicos al despertarse les sobrecarga. y determina qué van a hacer ese día. No permitas que los correos en tu bandeja de entrada tomen decisiones por ti. Ten presente tu rutina y cíñete a ella.
 
2. Céntrate («focus»)
 
Ya sabemos que no podemos hacer. múltiples tareas al mismo tiempo. El «multitasking» simplemente no es posible.
 
Y, sin embargo, casi todos lo seguimos intentando. A diario.
 
Es hora de encontrar una forma de concentrarnos de forma eficiente en una tarea. Por ejemplo, con una aplicación para medir el tiempo invertido en otras aplicaciones y estableciendo límites.
 
Cualquiera que sea tu pérdida de tiempo, es importante tener una forma de controlarlo. Con una aplicación de gestión de tiempo y descubrirás dónde estás invirtiendo tu tiempo. Otra manera útil de administrar el tiempo es con la Técnica de Pomodoro.
 
Esta técnica o ciclo de Pomodoro ayuda a la concentración y el foco en el trabajo. Funciona de la siguiente manera:
    1. Selecciona una tarea.
    1. Comienza el cronómetro, por unos 25 minutos.
    1. Enfócate («focus»).
    1. Realiza una breve pausa, de cerca de 5 minutos.
  1. Tras cuatro sesiones de trabajo, realiza un descanso más largo, de 30 minutos.
La mejor parte de la técnica Pomodoro es que requiere concentración intensa durante poco tiempo. Durante los 25 minutos de concentración, no has de hacer nada más.
 
Así que, antes de iniciar el cronómetro, aparta el móvil, cierra el correo electrónico y solo concéntrate. Sólo con esta técnica, la productividad da un gran vuelco.
 
3. Escríbelo
 
Lo sabemos. Aunque parezca un consejo inútil, creemos que los móviles y los ordenadores nos solucionan las cosas. Pero no recuerdan cómo nosotros.
 
Escribir anotaciones en papel ayuda a la memoria. De todos modos sea en papel o en digital, en esencial anotar las cosas. Por mucho que deseemos lo contrario, lo que no está escrito se olvida.
 
4. Sé minimalista
 
El desorden es muy caro. Y no tenemos tiempo ni energía que malgastar. Ser minimalista hará que esto sea mucho más fácil.
 
Y, en realidad, ¿cuántas cosas se necesitan realmente? Una opción genial es mantener todo lo posible de forma digital. La tecnología es una gran aliada, es ligera y fácil de transportar.
 
5. Crea un sistema de notas
 
La información es clave para todos los negocios. Es importante acceder a la información que necesitas cuando la necesites.
 
Esto implica tener un sistema digital organizado para ello.
 
De media, gastamos un año de nuestras vidas buscando cosas que se han perdido. Eso es demasiado tiempo desperdiciado que podríamos ahorrar con un sistema organizado.
 
No importa cómo tomar notas o almacenar información. Solo encontrar las cosas fácil y rápidamente.
 
6. Limita tus decisiones
 
El cansancio por decisiones es real. Cuantas más decisiones se tomen al día, más difícil se vuelve tomar una decisión.
 
Por ejemplo, una persona gasta entre 28 y 46 minutos en arreglarse.
 
Este consejo ha ganado fama por muchas personas del sector de la tecnología, incluyendo Steve Jobs y Mark Zuckerberg. Ambos eligieron optar por un uniforme estándar, para evitar invertir ese tiempo.
 
También se puede limitar la cantidad de decisiones priorizando cuáles son mas importantes. Si se trata de decisiones de negocios, tener un flujo de trabajo agiliza mucho los procesos.
 
Tener una rutina y una dieta regular también ayuda a reducir la fatiga de decisiones.
 
7. Reconoce tus hábitos de estrés
 
Puede ser sorprendente, pero muchas personas no saben cómo reaccionar ante el estrés.
 
¿Qué pasa cuando alguien está estresado? Algunos comen más.
 
Aprender a reconocer nuestras reacciones ante el estrés ayudan a crear formas de liberarlo.
 
Comer más, por supuesto, no es una forma constructiva de liberarlo.
 
Algunas formas constructivas de liberar el estrés son:
    • Hacer ejercicio
    • Meditar
    • Ejercicios de respiración
  • Salir a caminar
Cambiar la forma en la que reaccionamos facilitara el manejo de los niveles de estrés.
 
Por lo tanto, es mejor encontrar una forma de manejar el estrés que sobrecargarse y rendirse.
 
8. Descansa
 
No dormir lo suficiente puede afectar a la capacidad de trabajar y pensar.
 
Si consideras que puedes que privarte de sueño, reconsidéralo. El descanso es una prioridad todas las noches y aun así se logra hacer todas lo que se debe hacer.
 
Además el sueño ayuda a gestionar el estrés, el peso y la salud.
 
La mayoría de trabajadores se preocupa por la administración del tiempo. Pero, en lugar de pensar en administrar el tiempo, considera administrar tu energía.
 
Si no se duerme lo suficiente, no se recargan las baterías. No tener energía es igual a no trabajar, o al menos, no realizar trabajo de calidad.
 
9. Crea un diario de ideas
 
Muchos veces pensamos en nuevas ideas, ¡no permitas que desaparezcan!
 
En lugar de eso, crea un diario de ideas. El diario de ideas puede ser de cualquier formato. Quizá solo sea una lista de enlaces, un cuaderno, o una hoja de cálculo con notas.
 
Por lo tanto, si consideras que se te ha ocurrido una idea, escríbela.
 
El diario de ideas no es solo una forma de registrar los pensamientos. También actuará como inspiración.
 
La próxima vez que sientas falta de creatividad, desmotivación o no se te ocurran nuevas ideas, simplemente ábrelo. Y observa las ideas a ver si alguna llama tu atención.
 
10. Adopta una mentalidad de aprendizaje
 
Te puede gustar aprender o puedes saberlo todo. O quizá consideres que tener una mentalidad de aprendizaje es lo contrario a ser un experto, pero no es así.
 
Ser alguien al que le gusta aprender significa que estás interesado en lo que otras personas dicen. Además estarás dispuesto a admitir cuando no sabes algo, y podrás aprender nuevas cosas.
 
Las personas que aprenden se relacionan con mas gente. Escuchan todas las ideas y saben que no siempre tienen la respuesta correcta.
 
11. Desconéctate
 
Con los teléfonos en las manos, es demasiado fácil enviar un correo electrónico, revisar un mensaje, publicar una actualización en redes sociales…
 

Un 64% de las personas duermen con el teléfono en la mesilla. Aunque numerosas investigaciones han demostrado que eso no es bueno para nuestra salud.

 
Tu trabajo es importante, pero la salud lo es más. Además el tiempo para desconectar es esencial para la salud mental.
 
Por esta razón, hagas lo que hagas, desconecta, aunque sea algo pequeño. Todos necesitamos pausas tecnológicas.
 
12. Lee
 
Lee mucho. Leer reduce el estrés, ayuda a pensar y fomenta la creatividad.
 
Es más, no importa lo que sea, siempre y cuando lo hagas.
 
Hay multitud de posibilidades: leer las noticias, blogs, revistas, libros…
 
13. Pide ayuda
 
Todos necesitamos ayuda alguna vez. Todos. Y siempre podemos aprender algo nuevo. Da igual nuestro rango, caché o categoría, todos necesitamos mentores. Es esencial tener personas a las que pedir ayuda y consejo.
 
Nadie lo sabe todo. Por esta razón no hay que avergonzarse de preguntar cómo hacer algo. 
 
Esto, ligado a adoptar una mentalidad de aprendizaje, hará que sea más fácil pedir ayuda cuando sea necesario.
 
14. Encuentra tiempo para la diversión
 
La vida consiste en tener un equilibrio. No podemos entender lo que es bueno sin entender lo que es malo.
 
Crear un equilibrio entre el trabajo y la diversión es sorprendentemente revitalizante. El tiempo libre puede que hasta te recuerde cuánto te gusta tu trabajo.
 
15. Trabaja en algo que te guste
 
No cabe duda de que si te gusta tu trabajo, te apasionará. No hay nada que consuma más rápido a un trabajador que invertir tantas horas a la semana en un proyecto que no le interese.
 
Por lo tanto, eligiendo algo que te guste, el trabajo fuerte, los baches y los sacrificios no parecerán tanta carga.
 
16. Deja de hablar y actúa
 
Muchas personas pasan sus vidas de reunión en reunión, resolviendo problemas y planificando.
 
A veces, simplemente hay que dejar de hablar y actuar. Solo hablando, no se va a ejecutar nada.
A modo de conclusión, estos hábitos ayudarán, sin duda, a mejorar tu productividad.
 
Todos podemos sacar partido de estas alternativas. Y seguro que aunque las conocieses había alguna que aún no habías puesto en práctica.
 
¿Utilizas algún hábito que se nos haya pasado? Compártelo con nosotros en los comentarios, como en el punto 10, siempre estamos deseosos de aprender.

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