La impresión de folletos te permite crear material gráfico para tu negocio y combinar un diseño visual con mucha información. Las formas más utilizadas suelen presentar el contenido en distintas caras y aprovechar los dobleces como sistema para organizar el texto y las imágenes. Tanto dípticos como trípticos, cuadrípticos y polípticos van a variar en diseño según cómo vayan a plegarse.

Tipos de plegados

A la hora de crear material gráfico personalizado, debes tener en cuenta cómo se va a doblar. Esto afectará a la forma en la que el usuario accederá a tu contenido, pero también a cosas más prácticas, como, por ejemplo, la dirección del texto o los márgenes. De manera general, vas a poder encontrar cinco sistemas que varían según el diseño.

El plegado paralelo

Se trata de la manera más básica de doblar una impresión offset. Es frecuente en los dípticos, ya que la forma más sencilla es con un plegado central. No obstante, también vas a poder encargarlo con varios pliegues paralelos entre sí.

El doblado en zigzag

En este caso, cada doblez se realiza en la dirección opuesta a la anterior. De esta manera, el papel queda plegado en forma de z o como si fuese un acordeón. Para poder elegirlo, vas a necesitar una maquetación de por lo menos tres cuerpos. Procura también escoger un papel de grosor medio o bajo. Así podrás doblarlo con mayor facilidad.

Los pliegues envolventes

En este estilo, los cuerpos del folleto son todos aproximadamente del mismo tamaño (deberás dejar un mínimo de 2 mm en las caras interiores para respetar los dobleces). Como se accede al texto y a las imágenes de forma gradual, te aconsejamos que procures que cada lado tenga sentido por sí solo.

Los dobleces estilo ventana

Este plegado utiliza dos cuerpos exteriores que se encuentran en el centro. En consecuencia, la cara central será del doble que los laterales, como ocurre con las ventanas abatibles. En este tipo de maquetación también debes dejar margen para poder doblar el folleto.

El plegado en cruz

Esta forma de doblar es muy frecuente en los mapas o en los prospectos de las medicinas. Junta pliegues verticales con otros horizontales, por lo que has de tenerlo en mente cuando estés en la fase de diseño.

 ¿Cuál es el mejor plegado para mi folleto?

Ahora que conoces las formas de doblar y sabes cómo puedes encargarlas en la imprenta, solo queda ver cuál es la mejor para el folleto que estás maquetando. Para ello, debes contestar a las siguientes preguntas.

¿Cuántos cuerpos de texto e imágenes tienes?

Dependiendo de si estás diseñando un lookbook de moda o un texto informativo, vas a tener distintas necesidades de maquetación que pueden acotar el diseño. Si trabajas tres o cuatro caras, vas a poder elegir entre el zigzag, el envolvente o el de ventana. Pero, si tienes muchos cuerpos, la opción en cruz es la más adecuada.

¿Cuál es la experiencia de lectura que buscas?

Cuando estás creando un diseño, es importante que te pongas en la piel del usuario e intentes imaginar cómo quieres que acceda a la información. Un plegado envolvente te permite una lectura gradual, por lo que puedes aprovechar su formato para explicar algo paso a paso. Por su parte, los folletos en ventana te facilitarán colocar el texto a los lados y comunicar algo más visual en el centro.

Como ves, conseguir una impresión de folletos de calidad exige que tengas en cuenta cómo quieres presentar la información y la experiencia de lectura. Si eliges el plegado correcto, vas a conseguir llamar más la atención y transmitir tu mensaje con mayor claridad.

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