El trabajo creativo y el dominio de las técnicas de impresión deben ir de la mano para conseguir un resultado absolutamente único. Necesitarás buenas ideas, apostar por la originalidad y desmarcarte de los competidores mediante enfoques diferenciales. Además, te conviene conocer cada soporte y posibles acabados para sacarles el máximo partido.

Asegúrate, por tanto, de contar con los especialistas adecuados y establecer con ellos una relación de confianza antes de iniciar tu proyecto de impresión.

La capacidad adaptativa del offset

La impresión offset sigue siendo la opción más popular y demandada. ¿Por qué? Sobre todo, porque posee una extraordinaria versatilidad y permite representar una sobresaliente gama cromática.

Su principal virtud es su gran capacidad para reproducir cada imagen con el color exacto. Además, es compatible con tintas especiales que aportan un gran empaque al resultado final, por ejemplo las fluorescentes y las metálicas.

Técnicamente, utiliza cilindros de tinta y rollos de papel para transferir las imágenes al soporte. ¿Sabes que solo utiliza 4 colores, denominados CMYK (cian, magenta, amarillo y negro), y una plancha para cada uno de ellos?

La vivacidad de la serigrafía

El procedimiento, en este caso, cambia de forma radical. Se basa en transferir tinta mediante una malla tensada sobre una pantalla. La presencia de una emulsión impide que la tinta se fije en las zonas sin imagen.

Se aplica sobre gran cantidad de tejidos, así como en madera, caucho, plástico, cristal y otros materiales. A menudo, la cartelería de gran formato emplea este procedimiento.

Al usarla, te llamará la atención la viveza de su cromatismo. Además, son tintas muy resistentes, incluso bajo el azote de las condiciones atmosféricas.

Aplica estos acabados a tu proyecto

Si conoces estos procedimientos de impresión, sus pros y sus contras, podrás decidir en cada proyecto cuál te conviene.

Por otra parte, cuando de verdad quieres personalizar tus impresiones y conferirles un efecto único, te recomendamos aplicarles atractivos recursos. Estos son los principales.

Relieve

Consiste en jugar con el papel para crear volumen y una presencia corpórea que potencia la impresión. Existen varios tipos:

  • Golpe en seco.
  • Golpe en seco 3D.
  • Relieve auténtico.

Funcionan de forma elegante. Su principal valor diferencial se multiplica por el juego de luces y sombras que suelen generar. Sé sutil al aplicarlo y triunfarás.

Stamping o estampado

En este tipo de acabados, la impresión se realiza por transferencia térmica. Normalmente se aplica en tonos metalizados, como oro, cobre o plata, pero también los hay de colores, holográficos, texturizados, perlados y transparentes.

El efecto que provocan es prémium, sobre todo en libros y cubiertas. Sin embargo, por sus características, presentan algunas limitaciones técnicas que tendrás que conocer.

Barnizado

¿Qué te parece aplicar un tinta incolora para proteger las partes impresas frente a posibles desgastes, roces o manchas? Es ciertamente útil y, además, bien aplicado, te permite potenciar el aspecto visual de tu diseño.

Piensa, por ejemplo, en aplicar este barniz selectivo en unas tarjetas únicamente en tu logotipo. El realce será espectacular. Existen diferentes tipos de barnizado, cuyo uso y beneficios dependen de cada circunstancia. ¡Pregunta por ellos!

Troquelado

En este caso, el acabado distintivo se consigue mediante la alteración del soporte. Consiste en aplicar un corte o varios de ellos para variar la forma y apariencia del documento.

¿Una aplicación habitual del troquelado? Situar un orificio en la cubierta para mostrar un detalle del interior a través de él.

Otros recursos

Existen otros muchos procedimientos que puedes emplear, como el plegado original, la elección adecuada de las tipografías y el uso de formatos sorprendentes.

En definitiva, la mezcla de técnicas de impresión y creatividad es el camino directo para provocar un impacto diferencial en tu público. ¡Acude a los profesionales más cualificados!

Entradas recomendadas