La revisión antes de imprenta es de vital importancia para evitar contratiempos en cualquier proyecto que quieras realizar. Por ello, en este post te ofrecemos aquellos puntos capitales para reducir costes y poder llevar a cabo una imprenta sostenible.

Puntos para revisar antes de imprenta

Entregar un trabajo a imprenta significa haber creado el arte final y, por tanto, empezar a reproducir el proyecto en el que tanto has trabajado. En este sentido, es fundamental apostar por el material ecológico, como el uso de papel reciclado, ya que en los últimos meses ha crecido la conciencia medioambiental en las empresas.

Para minimizar el riesgo de error, puedes seguir los siguientes consejos que mejorarán el resultado final. Además puedes descagar el documento que hemos preparado para poder verlo en detalle:

descarga

Dimensiones correctas

Las medidas en las que va a estar el documento a imprimir son básicas para que tanto el texto como las imágenes se aprecien de manera adecuada. Debes estar totalmente alineado con la imprenta, ya que sino puede haber equivocaciones. Por ejemplo, si quieres promocionar un catálogo o un folleto, has de ajustar el número de páginas o de pliegos necesarios.

En el caso de las imágenes, deben estar a una resolución de 300 ppp en todos los casos. Es la más recomendada para imprimir. Finalmente, no te olvides revisar el tema de los lomos si vas a encuadernar el trabajo.

Sangrado adecuado

El espacio de sangre en cada una de las páginas también es primordial. Dejando entre tres y cinco milímetros podrás evitar imprevistos, como espacios en blanco o imágenes que aparecen muy cerca de los márgenes. De esta forma, al cortar el producto no tendrás ningún tipo de borde o filo blanco.

Marcas de registro y de plegado

Las marcas de ajuste o de registro tienen la función principal de evitar efectos de color no deseados. Hay que asegurarse de que todas las planchas de color se impriman de manera adecuada. La mayoría de las aplicaciones gráficas que uses lo llevarán a cabo de manera automática, aunque, si lo haces de forma manual, es necesario que se impriman en color registro. Este se sumará a los tonos ya presentes en las imágenes.

Por otro lado, las marcas de plegado aportan una información de gran valor sobre dónde se deberán doblar los diferentes elementos impresos. Asimismo, hay que indicar el tipo de plegado que se tendrá que realizar.

Trazar los textos de las fuentes

Antes de enviarlo a impresión, debes revisar que todas las tipografías y las fuentes sean las correctas. Para ello, puedes optar por trazar los textos. Sin embargo, recuerda que, si eliges esta vía, el documento dejará de ser editable. Por esta razón, guarda el documento original antes de trazarlo en otro archivo para posibles ediciones futuras.

Revisa el modo de color

La mayoría de los sistemas de impresión emplean el modo de color CMYK. Sin embargo, cuando diseñas a nivel digital, las pantallas de los ordenadores usan el RGB. A la hora de planificar el diseño de una creatividad, ese es el modo correcto sí solo se va a mostrar a nivel digital.

Sin embargo, si vas a imprimir, se recomienda empezar a diseñar directamente en CMYK. Si lo haces en RGB y cambias a CMYK, podría haber notables diferencias.

Enviarlo en formato PDF

Dentro de todos los formatos, el ideal es el PDF. Al igual que el modo de color, este tipo de archivos se crean en función de la finalidad. En este sentido, no es el mismo formato el que se va a imprimir que el digital.

Como conclusión, tomar en consideración estos puntos para la revisión antes de imprenta maximizará tu eficiencia en cualquiera de los proyectos en los que participes.

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