En estos últimos años hemos asistido a un visible auge del diseño gráfico minimalista en todas sus vertientes, algo que podemos achacar al deseo de simplificar lo que buscamos en nuestro día a día.

Y, aunque te parezca una tarea sencilla, expresar una idea haciendo un uso mínimo y racional de los elementos gráficos es todo un reto para un diseñador. Dependiendo del trabajo y utilizando una silueta, una tipografía o un simple trazado, debe hacer realidad el sueño de otra persona, lo cual no es nada fácil.

Bien hablemos de una marca, de un producto tecnológico o de una campaña publicitaria, todo es posible dentro del minimalismo, ya que, como puedes comprobar en la historia del diseño, es un estilo atemporal, sencillo y adaptable a las circunstancias.

Motivos para elegir un diseño gráfico minimalista

El principal motivo para escoger este estilo suele ser el deseo de alejarnos de la dificultad de comprensión que, en ocasiones, crean los diseños recargados en exceso.

Por otro lado, el temor a que se pasen de moda también influye en nuestras decisiones. De hecho, es cierto que, con el paso del tiempo, los diseños sobrecargados cansan, aburren y dejan de gustar.

Además, realizar cualquier cambio en ellos para adaptarlos a los tiempos, lo que puede ocurrirte ante el rebranding de un producto, puede resultar muy complejo y no funcionar.

Es posible comunicar de forma clara y concisa un todo con muy poco, y por eso cada vez el minimalismo es más demandado en el diseño. Este estilo te da la oportunidad de mostrar la esencia de tu idea sin abrumar al usuario.

Cómo la filosofía minimalista inunda el diseño gráfico

Dentro del mundo del diseño gráfico, el minimalismo es el fiel reflejo de diferentes estilos de vida que confluyen en la búsqueda de la sencillez. En este sentido, lo puedes encontrar en todos y cada uno de sus elementos.

La tipografía

Se compone de fuentes que buscan la sencillez y la armonía con el resto del diseño. Suelen ser de líneas suaves sin adornos de ningún tipo, pero, a la vez, impactantes y perfectamente legibles.

Uno de los mejores ejemplos de tipografía minimalista aplicada en diseño gráfico es la nueva identidad de marca que presentó en 2012 la empresa de moda Yves Saint Laurent, la cual fue ganadora del premio Best Rebranding otorgado por la revista Wallpaper*.

Web y aplicaciones

En lo que respecta al diseño para internet, podemos destacar que el minimalismo ha calado hondo tanto en la estructura de los sitios como en la experiencia de usuario. De hecho, encontramos cada vez más simplicidad en las páginas informativas, en los menús de navegación y en los formularios de contacto.

Una vez más, se trata de dar al usuario un espacio limpio y bien jerarquizado para que la navegación sea fluida y no se vea entorpecida en ningún momento. La ausencia de elementos que, en algunos casos, no aportan nada, no quita para que el uso de las últimas tecnologías esté presente y operativo.

Podemos ver webs funcionales y minimalistas, como, por ejemplo, la de la fotógrafa y empresaria Chrissy Szczupak que, entre colores sobrios y tipografías básicas, nos muestra un portfolio cuyo contenido y diseño son impecables.

Por oro lado, el diseño gráfico minimalista trae consigo una importante reducción del impacto medioambiental. Al emplear menor cantidad de elementos en la preparación de los objetos, disminuye, lógicamente, la cantidad de residuos que generamos.

En resumen, este estilo, más que una tendencia, es una forma de expresión, y como dijo Leonardo da Vinci y han demostrado los grandes maestros del diseño gráfico minimalista: «La simplicidad es la máxima sofisticación».

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